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El sector de la belleza y el UGC: por qué funciona tan bien y qué pueden aprender otras industrias

Tabla de contenidos

Hay un sector que lleva años dominando el marketing de creadores sin que nadie le haya dado suficiente crédito por ello.

La belleza.

La belleza como el mejor caso de éxito del marketing de creadores

Piensa en Rare Beauty.

La marca de Selena Gomez no creció por sus anuncios. Creció porque miles de personas reales empezaron a grabarse usándola, compartiéndola y recomendándola.

El blush que se volvió viral no lo viralizó ninguna campaña publicitaria. Lo viralizó una chica en TikTok con 3.000 seguidores que lo probó y no pudo callárselo.

Piensa en Charlotte Tilbury.

Una marca que lleva años construyendo una comunidad de maquilladores, creadoras de belleza y clientas que generan contenido constantemente sobre sus productos. No porque les paguen por cada post. Sino porque el producto es tan bueno y la experiencia de marca tan cuidada que la gente quiere compartirlo.

Piensa en e.l.f. Cosmetics.

La marca que pasó de ser una marca de supermercado a convertirse en una de las más habladas de internet gracias a una estrategia de UGC tan bien ejecutada que sus propias clientas se convirtieron en su mayor activo de marketing.

Cuando el contenido lo crean las personas, no las marcas

¿Qué tienen en común todas ellas? Que entendieron algo antes que el resto.

Que el mejor anuncio que puede tener una marca no lo produce ninguna agencia creativa.

Lo produce una persona real que de verdad disfruta del producto y quiere contárselo al mundo.

UGC en belleza: el sector que entendió el juego antes que nadie

El sector de la belleza funciona tan bien con el UGC por razones muy concretas. Es visual, es transformador, genera antes y después naturales, conecta con emociones reales y tiene comunidades muy activas que comparten, comentan y recomiendan de forma constante.

Pero la clave no es el sector. La clave es el modelo.

Y ese modelo se puede aplicar a cualquier industria.

A la hostelería, donde una experiencia bien vivida y bien contada por un creador vale más que cualquier anuncio.

A la moda, donde ver a alguien real con una prenda convierte infinitamente más que una foto de catálogo.

A los servicios, donde el testimonio auténtico de alguien que lo ha probado rompe todas las barreras de desconfianza.

La belleza no es la excepción: es el modelo que todas las industrias pueden seguir

En The Q Club trabajamos exactamente con este modelo.

Conectamos marcas de cualquier sector con creadores verificados que colaboran por intercambio.

El creador vive la experiencia o prueba el producto de verdad, genera contenido auténtico y la marca se queda con ese contenido para usarlo donde quiera, en sus redes, en paid, en su web.

Lo que Rare Beauty construyó en años, tu marca puede empezar a construirlo hoy.

La diferencia es que ahora tienes las herramientas para hacerlo desde el primer día.